
Vacaciones comunitarias
Con la necesaria disciplina que se ha cuidado siempre rigurosamente (la disciplina es como el cauce de un río: el agua allí corre más pura, más limpia, más rápida; la disciplina es necesaria en cuanto se reconoce un sentido a todo), las vacaciones se han propuesto a la experiencia de las personas como una profecía, aunque fugaz, de la promesa cristiana de cumplimiento, como un pequeño anticipo del paraíso.
Tanto en verano como en invierno, se proponen en los distintos ámbitos (universitarios y trabajadores) las vacaciones comunitarias, las cuales son cuidadas hasta el mínimo detalle.