El papa Francisco y el nuncio apostólico Nicola Girasoli.

Audiencia con el nuncio apostólico

Monseñor Nicola Girasoli realizó una audiencia y misa para CL Perú el 16 de diciembre del 2018, un momento lleno de alegría y gratitud al reconocernos hijos a través de su paternidad y de la Iglesia
Monseñor Nicola Girasoli

El nuncio apostólico quien está presente en Lima desde hace 18 meses, nos abrió la puerta de su casa para acogernos y sobre todo para abrazarnos y acompañarnos en este camino.
Inició retomando la escuela de comunidad de don Julián Carrón, diciendo: «no es un camino frágil, es la tenacidad de un camino». Celebramos la misa ofreciendo por el Movimiento de Comunión y Liberación y por nuestro amigo Andres Aziani. Escuchó atentamente y paternalmente nuestros testimonios, era una fiesta lleno de cantos, mostró su alegría al vernos, como cuando el Padre se alegra al ver a los hijos que caminan, y sobre todo su alegría y gozo al ver a los Memores Domini. Esta es la Iglesia, la pretensión de la Iglesia, Uno que se hace carne y acoge a hombres imperfectos dentro de una vida, de una historia.

A continuación podrás leer el texto de su homilía.


Queridos hermanos y hermanas:
En este domingo de la alegría el papa Francisco esta mañana en el Ángelus dijo que el secreto de la alegría es vivir al servicio, vivir, como dice la lectura de este tercer domingo de Adviento ya preparándonos a la Navidad. Sabemos que este tiempo de Adviento nos acompaña tres grandes personajes que nos ayudan a acercarnos a profundizar, esta palabra profundizar pesa mucho en el carisma de Comunión y Liberación, en el carisma de don Luigi Giussani, profundizar en el misterio inefable, esas frases de don Luigi esa idea de profundizar el misterio, ir a lo profundo. En este tiempo de Adviento nos acompaña tres grandes personajes, los profetas y la Virgen María.

Acabo de regresar de una viaje en México, estuve la primera semana de diciembre y tuve la oportunidad celebrar el 12 de diciembre la misa del mediodía en el Santuario de Guadalupe, me impresionó porque era la primera visita que yo hacía en México como representante del santo padre por una cuestión delicada que es el proceso de conciliación de paz empezado con el presidente, me impresionó esta multitud enorme de peregrinos presentes en la misa, la Virgen, como dice muy bien el papa Francisco es el amanecer de la Navidad, la fiesta de la Inmaculada Concepción, Nuestra Señora de Guadalupe, nos preparan. En este tiempo estamos escuchando a otro personaje, Juan el Bautista, que está preparando el camino del Señor.
Es muy importante hoy vivir para servir, hoy tenemos esa pregunta muy clara que le hacen a Juan el Bautista, y cuantas veces nosotros hemos hecho esta misma pregunta al Señor, ¿Qué debo hacer? Hay situaciones en la vida donde esa pregunta siempre sale, al corazón, a la experiencia, ¿Qué debo hacer? Y queremos una respuesta.

Necesitamos dar, leía una páginas del Evangelio, sobre todo el Evangelio de San Juan, la palabra amar es casi sinónimo de la palabra dar, como escuchábamos en el evangelio debemos dar, como decía esta mañana el papa Francisco decía vivir para servir, para nosotros los cristianos no solo es un dar, para nosotros los cristianos es un darnos. Uno puede dar algo a un pobres, pero para nosotros es algo más, es el camino de la comunidad, es importante, en el camino de la comunidad este darnos el uno al otro, caminamos juntos, carisma especial, profundizando la palabra de Dios, pero caminado juntos, respetándonos uno a otro.

Y esto nos ayuda como dice el papa Francisco, una de las características del Pontificado del papa Francisco es la cultura del encuentro, además nos dice que cuando caminamos juntos nos encontramos, cuando caminos juntos podemos ayudarnos los unos con los otros, porque no existe todavía el cristiano perfecto, por eso los caminos incluyen el riesgo de la espiritualidad, por eso es importante la espiritualidad en el camino del carisma que nos ayudan caminar más fuertes, a caminar sintiendo esa fuerza que viene de la experiencia de un carisma especial como lo tienen ustedes que nos ayude a caminar. Esto está mucho en el Misterio del papa Francisco, quien lo dice mucho en la primera carta que ha escrito de exhortación apostólica el Evangelii Gaudium, la alegría, es bello cuando dice, solos nos perdemos, si uno camina solo se construye una religión vivida con su propia orientación, su propia manera de ver las cosas, no se puede caminar solo, yo esto lo repito mucho a los obispos, nosotros como miembros de la Jerarquía a veces nos alejamos del pueblo y alejándonos del pueblo vivimos solos y no vemos, no abrimos los ojos y no vemos, y no podemos ver como la realidad es, que importante es estar juntos, por eso la comunidad, su comunidad tiene un valor profundo, porque uno ayuda al otro, es este caminar que nos hace fuertes, porque especialmente ustedes que están llamados a vivir un carisma especial en el mundo, pero con una orientación profundamente cristiana.

Sabemos que hoy es muy difícil porque las olas son contracorriente, es muy difícil proponer valores éticos, es muy difícil vivir con valores auténticos cristianos, porque la sociedad no ayuda, por eso es el valor profundo de la comunidad, una comunidad que el papa Francisco insiste, porque caminado juntos podemos seguramente podemos, no solamente reforzarnos nosotros mismos espiritualmente, pero el mensaje que vamos a dar al mundo será un mensaje de autenticidad. Yo repito mucho que necesitamos ser creíbles, no es suficiente ser creyentes, no es suficiente, necesitamos ser creíbles, necesitamos una Iglesia creíble. Yo lo grito, también ayer en una ordenación de un obispo.

Es importante la credibilidad y la credibilidad se manifiesta a través de los hechos, ser creyente se expresa en la palabra con la profesión de fe, está bien, es importante, pero hoy necesitamos ser creíbles, pero hay una cosa importante que necesitamos para que nuestra credibilidad sea auténtica y sea también percibida por el pueblo por los fieles y es la transparencia; no podemos ser creíbles sino somos transparentes, esta palabra de transparencia veo que en nuestro queridísimo país, Perú, es una palabra difícil también de vivir, yo hablo sobre todo al interno de la Iglesia, necesitamos esta transparencia para ser creíbles. Porque como dice el papa Francisco ya las palabras las lindas homilías ya no son suficientes y ustedes como comunidad pueden dar signos de credibilidad, por eso el papa Francisco es el Papa de los gestos, hace gestos fuertes que nosotros mismos no lo entendemos, hace gestos fuertes, porque dice, que a través de los gestos nosotros somos creíbles. No basta solamente pedir perdón, esto no es suficiente, es importante, pero necesitamos hacer gestos completos de perdón.

Como en la primera lectura de hoy, porque todo el pueblo estaba alegre vivía esta alegría porque Dios había perdonado, era un pueblo que no merecía el perdón de Dios por todo lo que habían hecho, había besado y adorado a los ídolos, pero Dios a cierto momento los perdona, perdona a cada uno, entonces el pueblo se vuelve alegre porque Dios no condena, Dios perdona, por eso se necesita una Iglesia que perdona, no una iglesia que condena, yo grito a los obispos que la verdad no se demuestra, no sé, esta idea que debo demostrar la verdad, no!.

El evangelio dice la verdad se muestra, no necesitamos demostrar la verdad, la verdad se muestra con el camino como están haciendo ustedes, un camino de profundizar la palabra, un camino de profundizar la propia vida, un camino de profundizar que solo vale lo ético en una vida coherente, en lo que nosotros profesamos, lo importante que como Iglesia no debemos defendernos, porque esta idea que veo mucho, esta idea de defenderse, no, no está no es la misión de la Iglesia. La misión de la Iglesia no es la defenderse, la misión de la Iglesia como hemos escuchado en el Evangelio de hoy, es la acompañar, de dar y darnos, vivir para servir, es muy importante creer para ser creíbles necesitamos hacer estos cambios, y claro, y ustedes como comunidades podemos y pueden vivirlo porque comparten un mismo carisma y ojala poco a poco esto se expanda en la Iglesia, yo esto lo repito mucho sobre todo cuando encuentra a los obispos, cuando encuentro a los sacerdotes, cuando recibimos en esta casa a grupos a parroquias, es importante una iglesia que acompaña, una Iglesia que está al lado de los que están necesitados, una iglesia que nos hace sentir hermanos y hermanas, una Iglesia que nos hace sentir adentro, y no aparte y esto es lo que el papa Francisco está repitiendo y está proponiendo. Yo tuve la oportunidad de conocer bien al papa Francisco en Argentina por 6 años, en el 2006, claro habiéndolo conocido mucho cuando era arzobispo de Buenos Aires en una época cuando ninguno imaginaba que podría ser Papa y he visto que él vivía lo que vive ahora.
Me impresionó mucho el presidente de México que es el nuevo presidente, cuando lo encontré me dijo: «Yo no soy católico, pero creo en Jesucristo, pero soy un gran admirador de papa Francisco, yo también fui a hacer lo que hace papa Francisco, no voy a vivir en la Residencia Oficial del Presidente (Los Pinos), voy a vivir en una casa más sencilla como ha hecho el Papa que ha dejado el palacio», segundo, «voy a hacer como ha hecho el Papa, el Papa ha renunciado al honorario mensual, yo también voy a renunciar a esto», tercero, «papa Francisco dice, no acompaño con ningún auto nuevo en el Vaticano yo voy a hacer lo mismo», y él ya puso en venta el avión presidencial.

Qué lindo, cuando la credibilidad del Papa es también para gente que no es propiamente de la Iglesia. Qué lindo, cuando somos creíbles la gente se nos acerca, cuando vivimos una fe que muestra la verdad no demuestra, empezamos a defendernos, no, debemos mostrar la verdad con una vida coherente y creíble.

Hermanos y hermanas nos vamos preparando así para Navidad y nos vamos preparando con esta vista en este camino de alegría para Navidad, con este centro que tenemos del papa Francisco nos habla con los gestos, acá también cuando estuvo en Perú en esta casa, afuera, hizo un bautismo, hacía gestos, recibía sobre todo a chicos y chicos enfermos.

Esta presencia del Papa que acompaña y nosotros sobre todo los obispos debemos de darnos a este misterio pastoral y ustedes también como laicos, sino, no van ayudar a que no solamente creyentes sino que somos creíbles, y dentro de esta mentalidad no demostrar sino de mostrar la verdad aquí.